NUESTRA HISTORIA

En Enero del 2009, fuimos enviados a abrir obra en el sur de Tuluá y comenzamos a reunirnos los miércoles en la noche en la casa de la sierva Rosa Herminda Viera.
El jueves 4 de Junio, a las siete de la noche del mismo año, celebramos nuestro primer culto, en el lugar que DIOS nos dispuso para congregarnos y celebrarle culto de adoración a su Nombre y en este mismo lugar hemos permanecido hasta el día de hoy; así nacimos como Iglesia, en el corazón de DIOS primeramente, y siendo enviados por nuestras autoridades en la Iglesia Madre.
Comenzamos un grupo pequeño, (18 personas), pero con toda la pasión y los deseos de glorificar al Señor, y DIOS ha sido bueno en añadir, a esta obra, los que van a ser salvos.
En estos momentos contamos con una membresía de 250 personas adultas y 3o niños aproximadamente los cuales nos reunimos los jueves a las siete de la noche y los domingos a las diez de la mañana. También tenemos escuelas de discipulado y liderazgo los martes a las siete de la noche y reunión devocional con los líderes a las ocho de la mañana los domingos.
Contamos con una junta administrativa conformada por líderes, que son los encargados de velar por la correcta distribución de los dineros que ingresan a la contabilidad de la Iglesia y distribuirlos para cubrir las necesidades propias de su funcionamiento, y además para hacer una buena labor social con la comunidad, para que sea impactada por el amor de DIOS y que podamos llevar el mensaje de JESÙS así como ÈL lo hacía.
Cuando celebramos el culto inaugural, el SEÑOR nos dio una promesa, la cual DIOS ha sido bueno y fiel en cumplirla en este lugar hasta el día de hoy. Esa promesa es: 2Crònicas 7:16


“PORQUE AHORA HE ELEGIDO Y SANTIFICADO ESTA CASA, PARA QUE ESTÉ EN ELLA MI NOMBRE PARA SIEMPRE; Y MIS OJOS Y MI CORAZÓN ESTARÁN AHÍ PARA SIEMPRE.”